El evento UNOC3 fue una experiencia única para reunir a actores involucrados en la protección de los océanos y también de la criosfera. En el contexto actual —marcado por el agravamiento de la crisis climática, la aceleración de la pérdida de biodiversidad y el aumento de la contaminación marina— es más importante que nunca que científicos, responsables políticos, organizaciones públicas, privadas, y artistas trabajen conjuntamente para afrontar los desafíos y proteger los océanos.

Los océanos cubren el 70% de nuestro planeta, generan el 75% del oxígeno que respiramos y, desde la Revolución Industrial, han absorbido el 90% del exceso de calor generado por el ser humano. Además, capturan aproximadamente el 30% de las emisiones anuales de gases de efecto invernadero. El 95% de las especies conocidas viven en los océanos. Sin embargo, se estima que la contaminación por plásticos ya afecta a más de 700 especies marinas. En este contexto, Naciones Unidas declaró en 2021 la Década de la Ciencia Oceánica para el Desarrollo Sostenible (2021-2030).
Tras semanas de negociaciones, exposiciones y charlas científicas en Niza, se anunció que el número de áreas marinas protegidas aumentará del 8,4% al 10%. Además, se está desarrollando un tratado internacional para poner fin a la contaminación por plásticos en el mar, al cual ya se han comprometido 96 ministros. También se ha hablado extensamente sobre la minería en aguas profundas (deep sea mining), y 37 países han pedido una moratoria sobre estas actividades. En total, más de 63 jefes de Estado y de gobierno, 10 paneles de acción y más de 130.000 visitantes en la Zona Verde dejaron resultados muy prometedores.

Aunque aún queda mucho por hacer, desde la Fundación Kilian Jornet y la Universidad de Barcelona salimos esperanzadas de este gran evento. Existen muchas soluciones ya desarrolladas para proteger los océanos: lo que necesitamos ahora es actuar colectivamente e implementarlas. Es inspirador ver a tantos actores distintos colaborando por un objetivo común. Asimismo, crear vínculos emocionales con los océanos y el planeta es tan importante como generar datos científicos. Solo cambiando nuestra visión podremos transformar nuestras estructuras sociales y estilos de vida. En este sentido, el papel de los artistas para acercar la naturaleza a las personas es fundamental.
Proyecto Permapyrenees en la UNOC3
La Dra. Julia Garcia-Oteyza (UB) y Anna González Manjón ( Desenvolupadora de Projectes de la KJF) presentaron el proyecto Permapyrenees en el Pabellón de la Criosfera, en la Zona Verde de la UNOC3, liderado por la Fundación Albedo y la glacióloga Heidi Sevestre. La Zona Verde acoge todas las exposiciones y charlas científicas destinadas a informar a los diplomáticos que negocian en la Zona Azul.Julia nos habló de la criosfera, que engloba toda el agua congelada del planeta: hielo marino, glaciares, nieve y el suelo permanentemente congelado, conocido como permafrost. Todo está interconectado y tiene un impacto clave en la regulación del clima y los océanos. La hidrosfera (conjunto total del agua en estado líquido presente en la Tierra) mantiene una estrecha relación con la criosfera y con las demás esferas del sistema climático —la atmósfera, la litosfera y la biosfera— a través de complejos procesos de intercambio de energía y materia. El agua en estado sólido (criosfera), actúa como reservorio térmico e influye en la dinámica oceánica y atmosférica mediante el albedo y el almacenamiento de agua dulce. A su vez, los cambios en la criosfera —como el retroceso glaciar— alteran patrones hidrológicos y afectan ecosistemas, destacando la interdependencia sistémica que rige el equilibrio climático global. Por este motivo, dentro de esta gran conferencia de los océanos se quiso hacer especial mención a la criosfera creando un pabellón únicamente para esta temática.

El estado y la dinámica del permafrost siguen siendo aspectos poco comprendidos dentro del estudio de la criosfera, especialmente en regiones específicas como la cordillera de los Pirineos, donde aún persisten importantes lagunas de conocimiento. De ahí nació el Proyecto Permapyrenees. En este contexto, durante la conferencia de la UNOC3, Naciones Unidas ha declarado de 2025 a 2034 la década de la criosfera.
¡Actuemos ahora por nuestros océanos, nuestras montañas y nuestro Planeta!
La crisis climática ya está aquí, pero también lo están las soluciones. Desde el proyecto Permapyrenees, creemos que la ciencia, el arte, la educación y la acción colectiva son claves para proteger los ecosistemas más frágiles del planeta.
Si te inspira este trabajo, infórmate, comparte, apoya proyectos locales y globales, y crea vínculos con la naturaleza. No necesitamos ser expertos para marcar la diferencia: necesitamos estar conectados, comprometidos y en movimiento.





