Un reflector radar activo en el glaciar rocoso del Clot de la Menera que mejora la mirada de los satélites

La instalación de un reflector radar activo diseñado por el CTTC convierte el Clot de la Menera en un punto de referencia clave para seguir la deformación de un glaciar rocoso, validar las series InSAR de Sentinel-1 y explorar cómo el radar puede ayudar a cuantificar la nieve y el agua almacenadas en los Pirineos. […]

La instalación de un reflector radar activo diseñado por el CTTC convierte el Clot de la Menera en un punto de referencia clave para seguir la deformación de un glaciar rocoso, validar las series InSAR de Sentinel-1 y explorar cómo el radar puede ayudar a cuantificar la nieve y el agua almacenadas en los Pirineos.


Un reflector activo mejora la observación satelital del permafrost. En el glaciar rocoso del Clot de la Menera, en Andorra, el proyecto ha dado un paso adelante en la observación del permafrost de montaña. En este lugar, el equipo ya utiliza datos radar de los satélites Sentinel-1 para seguir movimientos muy pequeños del terreno mediante técnicas de interferometría (InSAR), y ahora ha incorporado un nuevo reflector radar activo diseñado específicamente para el contexto pirenaico.

Los glaciares rocosos como el del Clot de la Menera se desplazan a velocidades de pocos centímetros al año y son un buen indicador de la presencia y el estado del permafrost. El relieve tan accidentado hace que la señal radar tenga un comportamiento complejo y que sea necesario un análisis muy cuidadoso a la hora de interpretarla.

Instalar un punto de referencia controlado sobre el terreno, que aparece de manera muy clara y estable en las imágenes, permite mejorar la calidad de las medidas y aporta mayor confianza a la hora de cuantificar cómo evoluciona este glaciar rocoso a lo largo del tiempo.

Primeros resultados del laboratorio

Desde la instalación del reflector activo, el glaciar del Clot de la Menera dispone de un punto de control muy preciso que permite seguir su desplazamiento con resolución milimétrica a lo largo del tiempo. Las series obtenidas durante 2024 muestran el desplazamiento acumulado del terreno, que se sitúa en el intervalo de centímetros por año, coherente con el comportamiento esperado de un glaciar rocoso activo. Este registro continuo ayuda a afinar las estimaciones de velocidad, detectar cambios sutiles en la dinámica del cuerpo de hielo y roca, y validar los productos derivados de Sentinel-1 en un entorno topográficamente complejo.

Una nueva herramienta para estudiar la nieve

Más allá del estudio de la deformación del terreno, el reflector activo abre una vía de análisis que hasta ahora era difícil de abordar con las herramientas disponibles en el proyecto: la observación del manto nival. La banda C en la que opera Sentinel-1 tiene la capacidad de atravesar la nieve seca, lo que permite que el reflector siga siendo visible en las imágenes radar incluso cuando queda cubierto por la nieve durante los meses de invierno. Esto permite analizar cómo cambia la señal a medida que la nieve se acumula, se compacta y evoluciona a lo largo de la temporada, obteniendo información directa sobre las propiedades del manto nival en alta montaña.

Un trabajo reciente (Perret et al., 2026) ya ha demostrado que es posible recuperar el Snow Water Equivalent (SWE) directamente a partir de la respuesta interferométrica de un reflector activo observado con Sentinel-1.

Ciencia e innovación tecnológica

La instalación del reflector activo en el Clot de la Menera forma parte de una estrategia de observación más amplia dentro de PERMAPYRENEES, que combina datos de satélite, instrumentación desplegada directamente en el terreno y desarrollo de tecnología propia. El objetivo es cruzar fuentes de información complementarias para obtener una imagen lo más completa posible del estado y la evolución del permafrost en diferentes sectores de los Pirineos.

En este ecosistema de instrumentación, el CTTC aporta la capacidad de diseñar y fabricar dispositivos adaptados a las condiciones extremas de alta montaña, como el reflector activo, mientras que el resto de socios del proyecto contribuyen con experiencia en geomorfología, climatología y trabajo de campo.

Ciencia, innovación y futuro

En los próximos años, la integración entre instrumentación terrestre y observación por satélite ganará peso a medida que se pongan en marcha nuevas misiones radar y aumente la disponibilidad de datos de alta resolución. Dentro de PERMAPYRENEES, herramientas como el reflector activo del Clot de la Menera permitirán aprovechar todo este potencial para seguir con mayor detalle la evolución de los glaciares rocosos y del permafrost pirenaico, y contribuirán a mejorar la comprensión de los procesos que tienen lugar y la gestión de los riesgos asociados.

"Cada señal que captamos desde el Clot de la Menera nos ayuda a entender un poco mejor cómo responden los glaciares rocosos y el permafrost de los Pirineos a un clima que cambia rápidamente."

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